martes, 15 de abril de 2014

Las Leyes Luciferinas, The Bible of the Adversary - Michael W. Ford

LAS LEYES LUCIFERINAS

1. Todo poder viene desde adentro. No te inclines ante nadie en espíritu o carne.

2. El Luciferino debe ver a su mente como el centro de la Voluntad, que cada decisión tomada es esencial para la iniciación y en cómo el mundo será afectado por ellos.

3. La mente perspicaz debe calcular cada situación; a menudo, la mera fuerza no es suficiente para vencer un desafío. El pensamiento es un resultado directo de la Mente Luciferina, esta debe estar en acordancia a la Voluntad con un enfoque de Poder. La Voluntad, como resultado del Luciferino, es un aspecto percibido equilibrado de instinto y de los pensamientos más elevados, con un fin orientado a objetivos.

4. Para todo resultado en cada situación, el Luciferino debe calcular cómo sus pensamientos, palabras y acciones lo conducirán a ese fin. Por ejemplo, lo que dices afectará a otros en lo que ellos escuchen. Esto puede afectar también a lo que ellos hagan y digan, así como la velocidad de lo que hagan. Piensa acerca de cómo los otros te perciben y actúan consecuentemente.

5. El Símbolo primario del Luciferino ha sido siempre la serpiente, esto ha sido entendido durante mucho por el sabio como la representación de la Sabiduría. Como la serpiente, puede representar a la oscuridad, que es aquello que rodea nuestro planeta – la serpiente Ourabouris rodeando el mundo literalmente. La Antigua Oscuridad es de lo que el mundo fue hecho y de donde emergemos, aunque como cultura, la tememos. Es el fuego de Lucifer y Lilith el que nos saca del manto de la oscuridad, aunque también somos fortalecidos por ella. Puedes formar el mundo desde la oscuridad, son la noche y los deseos que necesitas iluminar para luego manifestar.

6. Comprende siempre que las intenciones no deben darse a conocer en todo momento. La astucia del Luciferino debe ser aguda, como la lengua de una serpiente. Piensa acerca de tu entorno, lo que quieres lograr y lo que debes dejar saber. Sí buscas un ascenso en un cargo a donde muchos intentar llegar, la cantidad te pone en desventaja, ya que las persona son elegidas por lo que se piensa de ellos primero, es decir, cómo ellos son vistos. Segundo, ellos son elegidos por los resultados de sus acciones. Los círculos sociales son escalados exitosamente por los que pueden llamar la atención de aquellos a su alrededor; ellos juegan con lo que la persona quiere ver. Haz esto, con astucia; los resultados serán productivos para tus fines.

7. La gente no actúa de forma justa y buena incondicionalmente. Creer tal cosa es ser ingenuo. Las personas parecen actuar “bien” en base a su entorno. Observa a cualquier área, poder o autoridad, observa profundamente y encontrarás corrupción. Aquellos que son nobles en acción y pensamiento pueden ser tus amigos, pero sé cuidadoso en los tratos – todos traicionarán si sienten demasiada presión. Como la preservación personal es importante para todos, cuando esta es probada, los amigos se convierten en acérrimos enemigos. Conoce la naturaleza de tus amigos y su posibilidad de traicionar – prepárate, sé cauteloso, sin embargo, no dejes que esto perjudique tus relaciones. Puedes enfocarte en tus amigos abiertamente y amar a aquellos que sean dignos. No seas paranoico, solo sé capaz de defenderte.

8. Comprender la Luz y la naturaleza de la creación es esencial en el sendero Luciferino. Ten en mente que la belleza está basada en la visión subjetiva de otro, sí creas algo, ámalo y regocíjate en esta habilidad. Este es el sendero hacia la Autodivinidad.

9. El Luciferino debe nutrir su ego, sin embargo, debe ser capaz de aprender y desarrollarse continuamente. Un Luciferino puede estar equivocado y debe estar dispuesto a buscar siempre la sabiduría de la experiencia

10. La Magia(k) y Hechicería son herramientas para expandir la influencia, conocimiento y poder. Regocíjate en el arte oculto, conviértete y asciende a través de este. Sí logras algo con la Magia(k), date las gracias, porque todo el poder viene desde dentro.

11. Sé cauteloso al perdonar a los enemigos, con frecuencia, ellos te apuñalarán más profundo sí los dejas aproximarse demasiado, sin una memoria aguda. Mantener a los enemigos cerca con sus naturalezas en mente te dará la ventaja.

12. El ser amable con los demás no debe venir del deseo de tener otra buena acción hecha. Sí vas a ser amable, hazlo sin tener en cuenta un retorno.

13. Sí haces un enemigo, sigue la ley del enemigo medieval y pre medieval – sé despiadado, sé como una serpiente al conocer sus movimientos y como un león en su presencia. Serás el vencedor si puedes calcular poder con estrategia y saber cuándo aplicar la fuerza.

© Michael W. Ford, Succubus Productions.



Pregunto a Azazel si es real y responde - EA Koetting


Gracias a Silvana Polanco Sánchez por su ayuda con la transcripción y útiles sugerencias.

El reconocido autor EA Koetting habla acerca de la realidad de los espíritus a la vez que nos comenta sus experiencias con el Daemón, Azazel y la Evocación Mágica(k); siendo el último Arte parte central de su programa Mastering Evocation, disponible en su página oficial Become A Living God.


© EA Koetting, Become A Living God.

domingo, 9 de marzo de 2014

La Doctrina Adversaria, The Bible of the Adversary - Michael W. Ford

LA DOCTRINA ADVERSARIA




1. Lucifer representa sabiduría encontrada a través de la exploración personal.
2. Lucifer representa el rechazo de verdades “aceptadas” para en cambio, explorar posibilidades.
3. Lucifer simboliza rebelión con un propósito, conocimiento, sabiduría y poder.
4. Lucifer representa la utilización de fantasía y simbolismo para abrir las Puertas del Infierno; el inframundo es el mundo de poder.
5. Lucifer representa Equilibrio espiritual y físicamente, que la Luz y la Oscuridad son igualmente importantes para la salud física y mental del individuo.
6. Lucifer representa deificación personal con compasión ganada y el valor de los amados.
7. Lilith representa la sabiduría y poder instintivo de la mujer y el hombre, que lo femenino es el motivador de toda la vida.
8. Lilith representa independencia y libertad de espíritu.
9. Lilith representa liberación sexual y el deseo de buscar lo que deseas con responsabilidad y consideración a la ley.
10. Lilith representa la sed de existencia continua en el tiempo, la inmortalidad del espíritu más allá de la carne.
11. Lilith representa la oscuridad que rodea a la Luz de la Divinidad, la portadora de la llama de su pareja, Samael.

© Michael W. Ford, Succubus Productions.


Los XXI Puntos Satánicos, The Sinister Tradition - Anton Long y otros

LOS XXI PUNTOS SATÁNICOS




1. No respetes la lástima o la debilidad, pues son una enfermedad que debilita al fuerte.
2. Prueba siempre tu fuerza, pues ahí yace el éxito.
3. Busca felicidad en la victoria - pero nunca en la paz.
4. Disfruta de un corto descanso, mejor que de uno largo.
5. Llega como un segador, pues así sembrarás.
6. Nunca ames nada tanto que no puedas verlo morir.
7. No construyas sobre arena, sino sobre roca. Y no construyas para hoy o ayer, sino para todos los tiempos.
8. Esfuérzate siempre más, pues la conquista nunca acaba.
9. Y muere antes que someterte.
10. No forjes obras de arte, sino espadas de muerte, pues ahí yace el gran arte.
11. Aprende a alzarte sobre ti mismo, para que puedas triunfar sobre todas las cosas.
12. La sangre de los vivos es un buen fertilizante para las semillas de lo nuevo.
13. Aquél que está en la cima de la mayor pirámide de cráneos puede ver más lejos.
14. No descartes el amor, pero trátalo como un impostor, aunque siempre sé justo.
15. Todo lo que es grande está construido sobre el sufrimiento.
16. No te esfuerces sólo hacia delante, sino también hacia arriba, pues la grandeza yace en lo más alto.
17. Llega como un fresco y fuerte viento que quiebra, pero que también crea.
18. Deja que el amor a la vida sea una meta, pero que tu más alta meta sea la grandeza.
19. Nada es bello excepto el hombre, aunque lo más bello de todo es la mujer.
20. Rechaza toda ilusión y mentira, porque estorban al fuerte.
21. Lo que no mata, hace más fuerte.

Kali; Madre Vampírica, Akhkharu - Vampyre Magick - Michael W. Ford.

 KALI
MADRE VAMPÍRICA





Kali es aquella cuyo nombre significa “la negra” y su color es expresivamente azul o negro. Aunque Kali mantiene una perspectiva equilibrada sobre los valores destructivos y creativos, nos enfocaremos hacia los aspectos deíficos relacionados al “vampyrismo”.

Kali es una manifestación al igual que la maniquea Az, la demonio que despierta a la humanidad, del mismo modo que el ángel caído. A propósito, Kali es uno de los nombres de Lilith. El consorte de Kali es Shiva, el Señor de la Destrucción, quien está debajo de ella.

Kali es una fuerza primordial de la vida, llamada también la Serpiente de Fuego o Shakti, una palabra relacionada al poder. Shakti es la serpiente de fuego Kundalini, la mismísima fuerza inspiradora que une los chakras. Kali es una gran fuerza protectora pero también una destructiva o que consume.

La forma de Kali es poderosa y fuerte. Ella aparece como una mujer, horrorosa, emancipada; teniendo cuatros brazos y con colmillos, ella tiene una lengua larga, está cubierta de sangre roja y es una Diosa que devora a todos los seres. El brazo inferior izquierdo mantiene una cabeza cortada de un gigante que ella destruyó, el superior mantiene una espada llamada “khadga” la cual es el arma que ataca a la ignorancia. Su brazo superior derecho algunas veces mantiene un lazo. Ella es representa a menudo sosteniendo un cuenco con sangre también.

Sus manos son delgadas, como las de los muertos, con ennegrecidas garras o afiladísimas uñas al final. Las tradiciones Tántricas muestran algunas veces a Virya-Kali que está rodeada por una inmensa luz. Ella aparece con seis caras y su cabello está envuelto en fuego. Ella siempre está adornada con cráneos humanos y algunas veces tiene un tridente-khatvanga, el cual es un bastón con un cráneo.

En la tradición Aghora, Kali es llamada Smashan Tara y bebe sangre continuamente. Ella lleva una guirnalda de frescas cabezas cortadas la cual tiñe de sangre su ennegrecida piel; ella tiene una falda hecha de brazos humanos y también viste serpientes del mismo modo.

KALI COMO LA DIOSA VAMPIRO

Kali es la destructora de la Negatividad; ella bendice a sus Hijos con comprensión y poder desde adentro. En “The Cult of Kali”, Karl NE escribe que el templo más sagrado de Kali es llamado el Kalighat, este está situado en un suburbio de Calcuta. Se dice que este templo está muy abarrotado de peregrinos ofreciendo cosas a Kali, desde golosinas a especias. En el patio, una cabra es decapitada diariamente para Kali. Kali ha sido durante mucho tiempo una Diosa que es adornada con sangre y se le es ofrecida continuamente.




(C) Michael W. Ford, Succubus Productions.


(Canción tradicional hindú de devoción a Kali)

sábado, 8 de marzo de 2014

¡Feliz Día de la Mujer!

¡¡¡Feliz Día; Hijas de Lilith, Feliz Día de la Mujer!!! 


¡Abeko, Abito, Amizo, Batna, Eilo, Ita, Izorpo, Kali, Kea, Kokos, Odam, Partasah, Patrota, Podo, Satrina, Talto, Lilith!

Imagen:
La Visión de Pesadilla de Ama Lilith, La Diosa Sin Rostro del Sitra Ahra por Temple of the Black Light/Ixaaxar.

sábado, 1 de marzo de 2014

Iconoclasta, Might Is Right, or The Survival of the Fittest - Ragnar Redbeard

Iconoclasta
Capítulo II




1

En lo que concierne a la sociología, debemos abandonar nuestra razón o abandonar a Cristo. Él es el profeta de la sinrazón por excelencia – el predicador de las chusmas rabiosas. Todo lo que es enervante y destructivo de la masculinidad, él glorifica – todo lo que es autosuficiente y heroico, él denuncia. Lázaro, el vagabundo sucio y enfermo, es un héroe de héroes;  y sumerge a los enérgicos ciudadanos cuerdos y su “terrible” ejemplo de bajeza y criminalidad. Él alaba “al humilde” y maldice al orgulloso. Él bendice los fracasos y maldice el éxito. Todo lo que es noble, el pervierte – todo lo que es atroz él defiende. Él invierte todos los instintos naturales de la humanidad y nos insta a vivir una vida artificial. Él comanda la DEMONIZACIÓN de las virtudes que engrandecen a un pueblo, y aconseja a sus admiradores a  someterse tranquilamente a cada insulto, injuria, indignidad; para ser esclavos, de-facto. Ciertamente, apenas hay un pensamiento en todos sus dicta que es prácticamente cierto.

¡Oh, Cristo! ¡Oh, Cristo! ¡Tú, demonio astuto! ¡Tú, gran subversor! – ¿qué increíble glamur de Eblis has lanzado sobre el mundo? ¡Dilo, judío de intelecto insignificante!

¿Por qué nuestros filósofos modernos son tan mortalmente temerosos de desafiar con valentía al utopismo “inspirado” de este pobre, iluso, montañero galileo – este predicador de todas las virtudes eunucas – de autohumillación, de sufrimiento pasivo?

La enfermiza ética humanista, irradiada tan elocuentemente por Jesucristo y sus supersticiosos sucesores en la antigua Judea y en todo el moribundo imperio romano, es aceptada generalmente en el mundo anglosajón, como el mismísimo elixir de la sabiduría inmortal; el más puro, sabio, grande, indiscutible de todas las “revelaciones” o taumaturgias divinas. Y sin embargo, cuando es examinada, se descubre que no es ni divina, ni oculta, ni razonable y ni siquiera honesta; sino que está compuesta, casi excesivamente, de las cosas de las que las pesadillas están hechas, junto con un fuerte toque de prestidigitación oriental.

A través de mil canales diferentes, la creencia  político-económica actual está dominada por la base de caballa comunista del "hombre de muchos dolores", sin embargo, como un teorema práctico, casi nunca es examinado críticamente. ¿Por qué es que las sugeridas soluciones sociales promulgadas por Jesús, Pedro, Pablo,  Santiago y otros catalépticos asiáticos son aceptadas de forma tan sumisa e inocente por nosotros? Sí es que estos hombres fueron algo, fueron reformadores socialistas crudos con almas deformes. Predicadores de un “nuevo cielo y una nueva tierra”, es decir, demagogos – políticos de los tugurios; y de los tugurios, nada que sea noble puede nacer nunca. 

Como agitadores, Jesús y sus continuadores modernos serán considerados exclusivamente en estas páginas. Sin embargo, debe ser claramente entendido, que lo espiritual y lo temporal en todas las cosmogonías están entrelazados tan intrincadamente que es casi imposible divorciarlos por completo. Como los gemelos siameses, los dioses y los gobiernos están tan inextricablemente unidos entre sí, que sí matas a uno, el otro no podrá vivir. De ahí la alianza abierta o secreta que siempre ha existido entre el político y el sacerdote. 

Cualquiera que sea su pureza primitiva (o impureza), todas las filosofías de los credos operativos son, esencialmente, códigos civiles y militares, regulaciones policiales. “la religión es un poder, un motor político, y sí no existiera Dios, yo tendría que inventar uno”, dijo el gran Napoleón. En letra y en espíritu, el cristianismo es sobre todas las cosas, una teoría política, y una teoría que frecuentemente toma la forma de histéricos rabiosos.

Las religiones son la matriz en la que las instituciones públicas son moldeadas generalmente.  Esto siempre ha sido bien entendido por los líderes dominantes de la humanidad, desde Numa a Brigham Young, desde Solón a Loyola, desde Constantino hasta el más bajo asalariado levita, al que se le paga con dimes y centavos por su zalamera burla – ditirambos. 

2

"Todos vosotros sois hermanos."

¿Son todos los hombres realmente hermanos?  Negro e hindú,   aborigen australiano, calmuco y culi – el de buena cuna y el peor de la raza,1 – el vago empapado de cerveza y el héroe de corazón, el caudillo patriota cinturado y el indigno esclavo mecánico,  – ¿pote de hierro y pote de arcilla?

¿Qué pruebas hay de que la hipótesis de la hermandad del hombre está en acordancia con la naturaleza? ¿Sobre qué base biológica, histórica o alguna otra evidencia confiable descansa? Sí esto fuera natural, entonces la rivalidad, la competencia y la lucha son antinaturales.  (Y se propone demostrar en este libro, que la lucha, la competencia, la rivalidad y la destrucción masiva de tipos débiles de hombres, no es sólo natural, sino altamente necesario.) ¿Alguna vez la “hermandad” ha sido probada en la tierra? ¿Dónde, cuándo y con qué resultado final? ¿ No es la autoaserción más noble, grandiosa y más verdaderamente heroica que la autonegación? ¿No es la autohumillación sino otro termino para el vasallaje voluntario, a la estibación voluntaria?

Cristo pudo bien y verdaderamente haber dicho a sus seguidores, “venid a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas y  los uniré con lazos irrompibles y los cargaré como un asno que lleva dos cargas.”

Los “pobres e ignorantes” fueron sus primeros seguidores – los vagabundos, las perezosas clases desheredadas; y hasta este día, los hombres y mujeres más pobres e ignorantes son  los más dispuestos a seguir sus ideales religiosos o los milenarismos políticos que son extraídos de sus delirios.   

“sí solo viviésemos como Cristo vivió, qué bello mundo sería este,” dicen todos los irreflexivos. Sí viviéramos como Cristo vivió, no quedaría ninguno de nosotros. Él no engendró hijos, no trabajaba para ganarse el pan, no poseía ni casa ni hogar, solamente hablaba. Por lo tanto,  debe haber existido por la caridad o haber robado pan para vivir.

“Sí todos viviéramos como Cristo”, ¿Quedaría alguien para trabajar, a quién rogar o robar? “Sí todos viviéramos como Cristo” es, por lo tanto, un absurdo evidente.

No es de extrañar que se escriba: “no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo débil del mundo, y las cosas que son despreciables escogió Dios.” Nada más tendría algo que ver con él. Cristo fue, ciertamente, el profeta de la chusma crédula durante tres años de agitación activa, y esta lo abandonó en su hora de necesidad (lo que siempre pasa bajo similares circunstancias), porque la chusma es siempre cobarde, mezquina, suspicaz, y de vileza incomprensibles. Esta nunca ha tenido un líder con  habilidad de mando (ya sea en la paz o en la guerra) que finalmente no deserte o traicione, es decir, si él no tomó la precaución de hacerse su propio amo.

Luego de permitir que Cristo sea descuartizado, la multitud lo estableció como su Divinidad y erigió altares a su renombre. Esclavos, mujeres, locos, leprosos, magdalenas fueron los primeros cristianos, y hasta esta hora, las mujeres, niños, esclavos y lunáticos son la materia prima de la iglesia cristiana.

El cristianismo Primitivo apeló astutamente a la imaginación de un mundo de esclavos supersticiosos (ansiosos por algún medio de escape que no signifique dar y recibir golpes de batalla). Esto los organizó para el derrocamiento de los principios heroicos, y los sustituyo por una genuina nobleza basada en la selección de batalla, una astuta teocracia fundada sobre el sacerdocio, el infierno, la limosna, el politicalismo y todo lo que es impuro y subterráneo. Esta es una doctrina de infamia en sus antecedentes, sus maestros y en sí misma. Ciertamente, esta ha sido llamada “el interés fatal de Constantino”, porque sofocó o sigue sofocando las semillas del heroísmo.

Cristianos antiguos y modernos y todo lo que tiene su raíz en la misma son la negación de todo lo grande, noble, generoso, heroico y la glorificación de todo lo débil, atroz, deshonroso y cobarde. La cruz es ahora, y siempre ha sido, un escudo contra la vergüenza. Esta representa a un palo y a un esclavo semita balanceándose sobre este. Por dos mil años, esta ha trastornado totalmente la razón humana, derroco al sentido común, infecto al mundo con locura, sumisión y degeneración.

Ciertamente, parece que existe un camino correcto para la gente, pero el final del mismo es el del camino de la muerte.

Suena fuerte la pandereta,
Sobre las tierras y sobre las olas;
¡El israelita triunfa!
Las naciones son – tumbas

3

¿Es la Regla de Oro, una regla nacional? – ¿No es más bien una regla de baja categoría – una regla cobarde – una mejor regla política? ¿Por qué es “correcto” para un hombre obrar con los demás lo que le gustaría que hagan por él y, qué es lo correcto? Sí los “otros” son incapaces de hacerle daño o hacerle el “bien”¿por qué debería considerarlos en absoluto? ¿Por qué debería presentarles más atención que a muchos otros tantos gusanos? Sí ellos tratan de hacerle daño y están en condiciones de hacerlo ¿por qué debería refrenarse en devolver el cumplido? En caso de que él no los combata ¿no les da eso carta abierta para herirlo y destruirlo? ¿No podría ser, “haz el bien” a otros, la guerra en contra de ellos, aniquilarlos? (Nuevamente ¿qué es lo “bueno”?)

¿Es razonable pedir a los depredadores traten a los otros como quieran ellos que se les trate? Sí ellos actuaran consecuentemente ¿podrían los otros sobrevivir? Sí solo algunos aceptaran la regla dorada como su guía máxima moral ¿no se convertirían en presa de lo que rechazan cumplir con ello?

¿Sobre qué razonable y permanente aprobación descansa esta “regla”? –  ¿Alguna vez estuvo en aprobación real entre los hombres?  – ¿podría alguna vez ser puesta con éxito en la tierra  – o en cualquier otro sitio? – ¿Jesucristo la practicó sobre sí mismo en todas las ocasiones? – ¿la practicaron sus apóstoles, sus “hijos del trueno”? – ¿Lo hizo el fanfarrón Pedro cuando él “lo negó” por temor a ser arrestado en la fogata? ¿La tuvo Judas, el financista, cuando lo vendió por dinero neto? Asimismo, ¿cuántos de sus servidores la practican realmente en sus negocios de intercambio diario entre sí? ¿Cuántos?

Estas preguntas no requieren una respuesta formal. Ellas se responden a sí mismas al hacerlas. Y aquí debe ser recodado que la mejor prueba de un testigo es un interrogatorio. “Trata a los demás como te gustaría que te traten.” Ningún precepto más vil cayó nunca de los labios de un endeble judío.

Es a partir de moralismos supuestos de este tipo y los fabulosos “principios” que nuestros oradores de multitudes, nuestros comuneros, evangelistas, demócratas y otros adoradores de la turba en general, de donde deriva la inspiración infernal que ellos sisean perpetuamente. Incluso la consigna pirotécnica de su milenio mefistofélico será encontrada en los “santos evangelios”. ¿No está escrito “y Dios envió a sus ángeles a destruir a la gente”? – ¡Contemplad! Estos hombres son los “ángeles” que ÉL envía: ¡políticos y reformadores!

4

“Amarse los unos a los otros” dices es la suprema ley, ¿pero qué poder lo hizo así? ¿sobre qué autoridad racional descansa el evangelio del amor? ¿es incluso posible su práctica, y qué resultaaría de su aplicación universal sobre los asuntos activos? ¿Por qué no debo odiar a mis enemigos, y cazarlos como las bestias salvajes que son? Pregunto una vez más, ¿por qué?  Sí los “amara” ¿no me pondría eso a su merced? ¿Es natural para los enemigos “hacer el bien” a los demás, y qué es lo “bueno”? ¿Puede la victima desgarrada y ensangrentada “amar” a las fauces salpicadas de sangre que lo despedaza miembro por miembro  ¿Acaso no somos todos nosotros animales depredadores por instinto? sí los humanos cesaran totalmente de aprovecharse el uno del otro ¿podrían seguir existiendo?

“Amad a vuestros enemigos y haced el bien a los que os aborrecen y os ultrajan”, es la filosofía despreciable del perro de agua quien encorva la espalda cuando es pateado. Obedece, ¡oh! Lector, tú y toda tu posterioridad serán irremediable y literalmente malditos hasta la decima generación. Ellos deberían ser leñadores y aguateros, degenerados gabaonitas. Pero odia a tus enemigos con todo el corazón, y sí algún hombre os hiere una mejilla, aplástalo; hiérele la cadera y el muslo, porque la autopreservación es la ley suprema

Aquel que da la “otra mejilla” es un perro cobarde – un perro cristiano.

Da golpe por golpe, desprecio por desprecio, ruina por ruina, con el interés compuesto liberalmente añadido. Ojo por ojo, diente por diente, si es cuádruple, que sea cien veces. Conviértete en un terror para tu adversario, y cuando se vaya por su camino, poseerá mucha sabiduría adicional de la cual rumiar. De ese modo te harás respetado en todos los ámbitos de la vida, y tu espíritu – tu espíritu inmortal– vivirá, no un paraíso intangible, sino en los cerebros y el vigor de tus agresivo e inconquistables hijos. Después de todo, la verdadera prueba de la humanidad es una esplendida progenie, y es un axioma científico que el animal tímido transmite la timidez a sus descendientes.

Sí  los hombres vivieran “como hermanos” y no tuvieran poderosos enemigos (vecinos) con los que lidiar y superar, ellos perderían rápidamente todas sus mejores cualidades; como ciertas aves oceánicas que pierden el uso de sus alas porque no tienen que escapar de la búsqueda de otras aves rapaces.

Sí todos los hombres se hubieran tratado el uno al otro con amor fraternal desde el principio, ¿Cuál hubiese sido el resultado ahora? Sí no hubiera habido guerras, rivalidad, competencia, realeza, esclavitud, supervivencia del más fuerte, exterminación racial, qué “infierno cercado” hubiese sido este globo verdaderamente.

5

El reverendo Ferdinand M. Sprague de Chicago, (quien puede ser tomado como un espécimen común del sacerdote-político), en un pequeño panfleto publicado recientemente titulado The Laws of Social Evolution, escribe así: – “La áncora de salvación del socialismo de acuerdo a sus exponentes más capaces, es la santa religión cristiana. Su lema, fundado en el precepto de ‘ama a tu prójimo como a ti mismo’ es – ‘uno para todos y todos para uno’. Su principio de funcionamiento para el presente es el altruismo. "2

Casi todos los canonizados “padres” de propaganda romana primitiva ((la mayoría de los cuales, por cierto, eran esclavos, libertos o - eunucos) abogaban ideales similares. Incluso ahora, la ungida y santificada cabeza de la iglesia católica resucita el mismo utopismo vetusto, en una encíclica jesuita dirigida a su rebaño. (Cuán sugerente de esquilado y desollado es esa palabra, “rebaño”)

Una vez más, la epístola de Santiago, quien es conocido por haber sido el hermano de Cristo muerto por una porra especial de policía en un motín callejero, ha sido reimpresa y difundida ampliamente por los socialistas con el fin de difundir sus teorías ilógicas de una hermandad universal, basada en el trabajo forzado, la regimentación de la manada y la mayoría de votos.

Muchas ciudades modernas están, también, infestadas de plausibles sacerdotes jóvenes epileptoides de la sinrazón, como el Dr. McGlynn, el profesor Bemis, Hugh Price Hughes, W. T. Stead, Myron Reed y el profesor Herron de California. Todos estos hombres son maestros inigualables en el arte de la declamación persuasiva. Ellos aceptan al nuevo testamento como su libro de texto y predican a las multitudes morbosas el evangelio atroz y superficial de la igualdad de derechos, igualdad de libertad, igualdad de hermandad, como la verdadera palabra omnífica, el protocolo de emancipación recién descubierto del crucificado (sin embargo todopoderoso) don Quijote, el salvador, el dios de Asia menor, el que nació en un cobertizo de ganado y murió sobre un palo.


6

¡Un dios mendigando su pan de puerta en puerta! – ¡un dios sin un lugar donde reclinar su cabeza! – ¡Un Dios clavado a dos pedazos de viga cruzada! – ¡Un dios apuñalado hasta morir por un oficial contratado! – ¡un dios ejecutado por la orden de un juez de paz!

¡Qué idea tan loca! ¿Es esta una idea o más bien una debilitante enfermedad craneal? ¡Habla acerca de “los paganos en su ceguera” y la supersticiosa locura en los siglos pasados¡ porque esto es como un juego de niños para la idolatría histérica de hoy, la deificación del judío. “El demócrata divino” fue ejecutado en el gobierno del patíbulo, porque los gobernadores de la Roma imperial fueron hombres más poderosos que él. Su fuerza y la de sus seguidores no se igualaba a las suyas.
Él murió en un fracaso abismal, – un redentor que no redimió, – un salvador que no salvó, – un mesías azotado como un ternero, – un agitador de esclavos merecidamente destruido por predicar una falsedad, el monstruoso evangelio del amor, hermana e igualdad.

Incluso desde un punto de vista espiritual, no hay nada en su vida o sus efectos posteriores que muestre que el “pálido hombre sobre la cruz”, cuando gemía y lloraba tan amargamente, “contempló algo más allá del vacío o a aquellos que se reunieron para verlo morir.” 

¿De qué utilidad fue el “pálido soñador” en la fortaleza conquistada y guarnecida de Jerusalén con sus condiciones de hierro? Pues, una vez que la mafia de la ciudad estuvo en el camino correcto, cuando ellos solicitaron la liberación de Barrabas, en lugar del ágil cantante de un “Sweet bye and bye”. Barrabas es descrito en la “escrituras” como un ladrón de poca monta. Él fue realmente un armado líder insurgente, el asesino de los recaudadores de impuesto romanos, un jefe de guerrilla (como Rob Roy, Robin Hood, William Wallace o William Tell) quien impuso peaje a los hebreos opulentos para fines patrióticos.

Sí hubiera estado allí ese día, yo, también, me habría unido a la demanda: – “Libérennos a Barrabas.” – Mejor un barrabas que mil Cristos.

¡Ay! ¡Ay! ¡Oh Galileo! ¡Tú no eres el camino, la verdad, ni la luz!   

7

Regresando, sin embargo, a la reverenda utopía del constructor de Chicago, se lamentó él  así con zalamera crudeza: “las leyes de la evolución social, lejos de ser la lucha ciega, bárbara y brutal por la existencia orgánica, consiste en el bienestar físico, intelectual y moral de TODOS los miembros de la sociedad, garantizando así que los principios de libertad, igualdad y fraternidad tendrán la mayor realización posible en todo el organismo social. La características principales de la condición de progreso son las iglesias cristianas, las escuelas cristianas, los gobiernos cristianos y la ética y economía cristiana.”

Otro seductor, pero más maligno, estado socialista (Henry George) proclama rotundamente que “la salvación de la sociedad, la esperanza de la libertad y el del pleno desarrollo de la humanidad es el evangelio de la hermandad, ¡el evangelio de Cristo!” y allí mismo propone convertir en políticos a los recaudadores de impuestos, administradores de todo en general y distribuidores de pensiones de estados globales al “pobre y necesitado”. ¿No ha tenido la humanidad suficiente experiencia con lo que son los políticos? Esos ladrones y fraudes rastreros de corazón negro. Su picadura es más mortal que la mordedura de una cobra, y en el aliento de su boca existe muerte. Maldiciones sean sobre ustedes, ¡oh políticos! ¡Y a todos por lo que abogan por el aumento de tus prerrogativas!

Los candidatos presidenciales, desde Jefferson a Lincoln, (así como también sus imitadores simiescos) se han entregado generalmente en una similar fanfarronería superficial, porque esto significa votos, y por los votos, los solicitantes del empleo se visten con un brillante lenguaje y destellan con cualquier engaño diabólico.

Durante dos mil años estos superlativos afeminados  han sido pregonados hacia los rincones más remotos de cada país cristiano, y sin embargo (aunque enervan la moral de la gente), ellos han fracasado estrepitosamente en inaugurar el tan anunciado paraíso terrenal. Ellos fueron predicados por monjes descalzos en la inauguración de la Edad Oscura, con el fin de que aquellos amantes de los santos de la gente común puedan deslizarse hacia la administración de la riqueza y poder cooperativos. Ahora, las mismas ideas generales son revividas y vestidas (esta vez con el atuendo político-económico) por el agitador elocuente, con el fin de que pueda gobernar y saquear en el futuro, a través de la agencia del estado; así como el sacerdote gobernó una vez y saqueó a través de la igualmente rapaz agencia de la iglesia.

Cuando la iglesia triunfó, la edad oscura comenzó, y cuando finalmente se desarraigó (junto con todas sus antenas sociales), la Edad Heroica surgió una vez más. Los verdaderos héroes nacerán de nuevo como en la antigüedad, porque nuestras mujeres todavía pueden ser algo más que destartaladas muñecas ambulantes y droguerías en espectáculo.

La “iglesia” es el ídolo del parasito sacerdotal. El “estado” es el ídolo del parasito político. Cuidado, ¡Oh, América! Que al escapar de los engaños del monje, caigas como presa fácil de la “amorosa bondad” del político. Incluso sí el “reformador” tiene éxito en restablecerse sobre la mayoría de votos, la tiranía oscura del “mayor numero”, tenemos este consuelo al cual volver a dirigirnos, tal organización debe finalmente caer bajo su propio peso, y luego volver a dividirse en fragmentos beligerantes. Nada de lo que no es natural puede durar por mucho tiempo.

La Iglesia Universal ya no existe, todo lo que vemos de esta es ahora son los celosos remanentes. Y el estado universal, la Democracia Social, la República Económica, la Hermandad del Hombre, en caso de que tomen forma práctica, son preordenados a un fracaso similar. Todo lo que ellos pueden hacer, sería posponer la operación de la supervivencia del más apto – drogando a las naciones con sedantes temporales.

No importa con qué ansias los locos puedan intentar hacerlo, no hay proceso conocido por el cual ellos puedan saltar fuera de sus propias pieles. Iglesias cristianas o socialistas, paternalismos, escuelas, gobiernos, administraciones, éticas y moralismos (incluso sí son genuinamente cristianos y fraternales) serían totalmente impotentes para cambiar el curso natural de las cosas y, por lo tanto, incapaces de ordenar la supervivencia de los lisiados mentales y físicos, incluso, a pesar de que aquellos lisiados fuera canonizados santos por su “bondad”, y sean como el número de las arenas de las playas. Chillar sentimentalismos es ciertamente una palanca endeble con la cual revocar el inmutable orden del universo. Esta no puede hacerlo. ¡No! ¡No, así esto fuera aullado hasta el día del juicio final! Ni siquiera sí tuvieran un cordero de dios en cada ciudad listo para ser descuartizado cada viernes por la tarde para hacer un celebración cristiana.



8


“Libertad, igualdad, fraternidad”, esas tres grandes luces de las democracias modernas son las tres mentiras colosales, – innobles esclavos de una doctrina anticuada, imposibilitados de realización personal, incluso si fueran proclamadas por algún Satán sobrehumano, seguido por una hueste armada de demonios indestructibles, todos armados hasta los dientes con espadas llameantes, fuego griego y cañones de dinamita.

Es posible trazar la palabra igualdad en letras de plata sobre tablas de oro bruñido, pero sin el planeamiento de un milagro perpetuo, no puedes hacerlo realidad.

Puedes escribir la palabra fraternidad en brillantes diamantes sobre muros perdurable de granito, pero sin invertir el mecanismo del Universo, no podrás hacerlo un hecho.

Y, aunque escribas libertad en innumerables pergaminos de pieles de ovejas y fijes estatuas de libertad en los peñascos de cada puerto, aunque con “todos los caballos del rey y todos los hombres del rey”, uno nazca siendo un mercenario y subordinado, ningún poder podrá liberarlo.

¿Podrían construir un palacio de mármol con barro y limo, ¡Oh!, ustedes babeantes lunáticos? ¿Podrías criar a un conquistador de entre el estercolero o hacer al estúpido, grande? ¿Podrían fabricar héroes de entre los cerdos, oh, Ustedes, gangosos porcinos “educados”?

“¡Podemos! ¡Podemos! ¡Podemos!” gritaron los embravecidos retóricos del Mercado y del taller editorial. “¡Podemos! ¡Podemos!” braman la manada, mientras que esto se vierte a través de los rieles deslizables  hacia la médula de la pluma. “Sí ¡oh! ¡Sí! Con el amor de Jesús y nuestra bandeja de recolección,” gimotea el predicador de piel delicada mientras se vuelve sobre las hojas sibilinas de su arte negro. “Con certeza, podemos,” siseó el político plástico, ¡la serpiente de cascabel! ¡Los hambrientos basiliscos! Cuya legislación es más venenosa que el aliento de un simún.

Acto seguido, hacia ti ¡!oh! ¡América! Ellos, todos y cada uno, ¡señalan con el dedo de orgullo! ¡Hacia ti!
  

¡América! ¡Donde los políticos braman y la gente imagina cosas vanas! ¡Y los perros en los valles aúllan a la luna!

Luego, ¡me di la vuelta! ¡Con tristeza! ¡Tristeza! ¡Tristeza! Y me rocé con un esclavo con un overol con remaches de cobre, corriendo hacia su molino, y en contra de otro con cadena de oro y sombrero de seda, apresurándose a su cambio de dinero– y una delgada mujer en sórdido harapos, con una pila de madera balanceándose sobre su coronilla; y una esplendida ramera con diamantes y plumajes brillantes, pasando lentamente.

Y el ganado en el matadero muge por su heno; y una yegua de carga, con un hombro irritado, acostada hinchada y muerta sobre los helados adoquines. ¿Cuán nauseabundo es todo eso?

¡Repugnante! ¡Repugnante! Oh, ¿Cuán repugnante?




9

El Hombre es parte integral del reino animal y (a pesar de Jefferson, Franklin and Lincoln – Karl Marx, LaSalle, y Liebknecht – Christ, Robespierre and Rousseau – Hyndman, Tennyson and Mazzini – Dr. Adler, Bebel, George and Isaiah – Bellamy, Gronlund y W. T. Stead), él no puede escapar de las ordenanzas draconianas que gobiernan despóticamente aquel reino y entorno de ser su atmosfera por todos lados.

Altruismo, ser mansos y una humilde abnegación, sobre cualquier escala extendida, son entre los organismos predatorios ( y todos los organismos son predatorios), imposible de poner en practicar sobre el dolor al fe lo-de-se al por mayor.

Todo hombre está obligado a luchar y llevar su propia carga. Sí él no puede hacerlo, otros no podrán hacer su lucha o llevar su carga y a ellos al mismo tiempo, con razonable seguridad para sí mismos. Por lo tanto, el que encuentre imposible llevar su propia carga, más vale que se hunda y muera en su camino antes de imponer una carga adicional sobre los hombros a sus compañeros luchadores de buen corazón.  Para entonces, ellos estarían sobrecargados y en consecuencia, incapaces de luchar con éxito; por lo que TODOS podrían perecer juntos.

La simpatía fraternal práctica (en cualquier escala universal) ha tenido siempre al final un efecto todavía más destructivo sobre la estructura interna de las comunidades. Los hombres siempre amarán y cuidarán a aquellos que están cerca y a los quieran; pero cuando se les es propuesto extender el circulo de sus “cercanos y queridos” a toda la humanidad, eso es ir demasiado lejos. Ciertamente, todos perecerán ignominiosamente si aquella tonta idea prevalece. “TODOS” incluso ahora, se enervan a sí mismos, socavando su fuerza por el fútil esfuerzo excesivo en esa misma dirección. Se presionan a sí mismos hasta morir mediante el esfuerzo de llevar una carga imposible. La mayoría de los hombres han nacido demasiado débiles constitucionalmente por sus condiciones; y los pocos que poseen el vigor y oraje necesario, tendrán más que suficiente para demostrar con hechos su aptitud para sobrevivir, propagar y poseer. Muchos son proyectados – pocos seleccionados.

Sin embargo, el altruismo, la completa renuncia a uno mismo – la carga de peso completa en aras de  la “humanidad ultrajada y que sufre” es la base enloquecedora sobre la cual “nuestro buen señor Jesús” y sus dementes imitadores han erigido su esporádica ideología – su magnífico satanismo.  

¿La simple perspicacia para los negocios no nos susurra que la ocupación principal de todo hombre sobre la tierra es sostenerse a sí mismo? “Quiero decir, subsistir a cualquier precio; deberás querer antes de que yo lo haga, negocios son negocios.” Sí los hombres tuvieran suficiente iniciativa personal para pensar en estas firmes líneas, habría poca utilidad sobre la tierra para el teólogo y los “reformadores”; cuyos Mefistos gemelos encuentran su fama y grandeza en la degradación de la humanidad. La batalla de la vida sería entonces muy nefasta, terrible y realista; (bastante Troyano, en efecto) que aquellos santos disimuladores y astutos engañadores morirían rápidamente o serían devorados; en el choque de los intereses desnudos,  solo podrían sobrevivir el mejor y el más valiente, y a nadie se le ocurriría soñar alguna vez en incluirlos entre los mejores o más valientes.


10

El conde Leon Tolstoi, indudablemente el más capaz expositor moderno de la cristiandad primitiva, en un volumen bastante traducido titulado: “Trabajad mientras tengáis luz”, escribe esto: “Nuestra fe nos dice que la dicha se encontrará, no en la resistencia, sino en la sumisión, no en la riqueza, sino en echar todo por la borda… no hemos tenido mucho éxito en despojarnos de todo habito de violencia y propiedad.”  

Para la comprensión más inepta, ¿podría alguna proposición ser puesta en una luz más clara? ¿Esto no es tan simple como “enrollar un registro”, que el individuo que intentara volverse un sincero y honesto cristiano debe convertirse en un cordero manso? ¡Qué sublime ideal! ¡Qué heroico!

¡La dicha de una oveja! ¿Cuán superlativamente encantador? ¿Cuán divinamente glorioso? Y he allí a un judío como el buen pastor, que conduce a sus ovejas “a los pastos verdes, y tranquilos lugares de reposo, cerca de las placenteras aguas”. Por dos mil años o más, sus lanudos rebaños se han engordado a sí mismos con encomiable diligencia para el esquilamiento y los bloques de los carniceros.

Qué cualquiera nación se despoje de todos los “hábitos de violencia” y en poco tiempo cesará de existir como nación. Esta será puesta bajo tributo; se convertirá en una provincia, una satrapía. Le será puesta impuestos y saqueada de mil maneras diferentes.

Qué cualquier hombre abandone toda los bienes, también toda resistencia a la agresión y que contemple, el primer sol apenas se haya hundido en el oeste antes de que él sea un siervo, un tributario, un mendigo –o un cadáver.

La propiedad es necesaria para el desarrollo integral y libre de la personalidad y, por lo tanto, los animales humanos deben de alguna forma obtener una completa y justa proporción de los mismos a cualquier costo – o perecer en el intento; porque el que no se puede apoderar de la propiedad de sí mismo está mucho mejor quitado de la vista, enterrado. Nuestras ciudades son literalmente un panal con cuevas de tesoro amontonado con oro, títulos de propiedad, plata e instrumentos de crédito; nuestro valles y nuestras montañas están en realidad burbujeando con una riqueza incalculable y, sin embargo, los pobres miserables “siervos de Cristo” van de brazos cruzados. ¡Hombres, ellos se hacen llamar! Yo los llamo castrados.

Sí los principios obsequiosos de Tolstoi se derivan del Sermon de la Montaña, entonces ¿quién puede negar que el sermón de la montaña sea un sermón hacia la decadencia y esclavitud? Sí ellos derivan de la regla de oro y sí la regla de oro es la palabra de dios, entonces ¿puede dudarse que la palabra de dios sea la palabra del fraude? Hay mucho de esta espantosa “bondad” en la nación, mucho y demasiado. Es hora de que los hombres que puedan pensar comiencen a emanciparse a sí mismos y considerar el hecho de que: la moral, las leyes y los decálogos fueron hechos por mentirosos, ladrones y canallas.

Todos los buenos ciudadanos, sin embargo, quedan advertidos y se les aconseja solemnemente no romper los diez mandamientos – no quemar la regla de oro – no romper la ley moral – ¡porque eso sería temiblemente malvado! ¡Terrible! Por otro lado, ellos deben obedecer a todo el derecho implícitamente (sin importar cómo se originó) y estar seguro (sobre todo) de ordenarse a ser humildes y reverentes ante los funcionarios ejecutivos de la ley, incluso sí, al hacerlo, ellos sean privados de su propiedad y libertad por siempre. La obediencia, como ves, es de del Dios “qué ama tanto al mundo”, pero la desobediencia es horrible y es del diablo, y el diablo es un bribón terrible que no tiene el más ligero respeto por nada ni nadie, ni siquiera a la constitución americana. Maldigamos al diablo y luego obedezcamos – la ley. 

La libertad es honestamente definible, como un estado de completo autodominio de cuerpo y mente (lo cual incluye la posesión de la propiedad al igual que las armas defensivas) e independencia cabal de toda coacción o restricción oficial. La libertad, en el sentido convencional, es una miserable mentira. 

Ser independiente es sinónimo de propiedad. No tener propiedad y desarmado es la condición de dependencia y servidumbre real. Los ciudadanos desarmados son siempre ciudadanos esclavizados, siempre. La libertad sin propiedad es un mito, un cuento infantil, creíble solo por balbuceantes bebes y “tontos del bosque” –tontos de la ciudad, también. “La libertad regulada por la ley” es, en la práctica, la tiranía de la descripción más oscura y sucia, porque es muy impersonal. Existen numerosos métodos dignos, razonables y prácticos mediante los cual los tiranos individuales pueden ser eliminados, pero una tiranía '"regulada por la Ley", sólo es eliminada por un solo método - la espada en las manos de los hombres que no tienen miedo de usarla, o de tener que usarla en su contra. Es decir - la espada en las manos del más fuerte.

Durante todo el curso de la historia humana, no existe registro de  alguna instancia autentica en donde un pueblo subyugado haya alguna vez recuperado la libertad para retener la propiedad sin antes descuartizar a sus tiranos (o a sus esclavos armados por tiranos en la batalla), para luego confiscar para su propio uso las tierras y bienes que previamente habían estado en posesión de sus enemigos y amos derrotados. Esta afirmación es hecha con fría deliberación y alevosía. Qué sea refutada por cualquier ejemplo acreditable de lo contrario, y el autor está preparado para renunciar a 50,000 onzas de oro puro y suficientes “centavos y dólares” para erigir en Chicago una estatua de bronce de “nuestro bendito redentor” (coronado con espinas y todo lo demás) 100 codos más alto que el templo masónico. Esta oferta es estrictamente de buena fe y permanecerá abierta hasta 1906, para que los filósofos, editores, estadistas, adivinos (y otros mentirosos consumados) puedan tener suficiente tiempo para cegarse a sí mismos vadeando los archivos nacionales y los montones de basura pútrida que los hombres llaman librearías públicas. Alguno o todos los maniacos-genios de dicha sociedad de admiración mutua deberían volverse ciegos, también sordos, mudos y tontos: este malvado mundo probablemente gritaría de alegría –  en caso de que esto se haga realidad.


11

Durante los tres años de las peripatéticas trampas de Jesucristo, él nunca dijo nada que no hubiera sido dicho mejor miles de veces antes por los derviches, encantadores y mahatmas. Ni tampoco hizo algo que no haya sido previamente mejor hecho por juglares y hacedores de milagros de Egipto, India y Asiria. No pocos de sus “milagros” son hasta este día, parte del repertorio ordinario de las gitanas adivinas, cómicos ambulantes de tercera y charlatanes en general.

La misma frase que “él” usa para resumir y memorizar “su” patente de curar todo, fue indudablemente robado (directa o indirectamente) de Platón, el Ring Veda o de Confucio. La regla de oro no es solo una trampa y una maraña, sino que también es una piratería literaria.

“Él resucitó a los muertos”, protestas indignado. Y aún suponiendo que lo hiciera ¿cuál es la ventaja positiva? ¿Qué se gana con restaurar la vitalidad al cuerpo en descomposición de un animal que puede ser fácilmente duplicado – un animal que es un verdadero estorbo, numéricamente? ¿Qué hay de “bueno” en respirar el “aliento de vida” en un oloroso sudario lleno de gusanos y huesos enmohecidos? ¿No hay suficientes inmaculados sobre la tierra como para desenterrarlos de las tumbas? (Sobre todo, ¿no hay un montón de asiáticos leprosos?) la muerte y destrucción son necesarios para la salud de este mundo y, por lo tanto, tan natural y adorable como el nacimiento y la vida. Solo los sacerdotes y cobardes de nacimiento gimen y lloran al agonizar. Los hombres valientes la encaran con aprobatoria indolencia.

“Ven encantadora y relajante muerte, ondula todo el mundo. ¡Llegando serenamente! ¡Llegando! En el día, en la noche; a todos, a cada uno. Tarde o temprano, delicada muerte.”3

Él alimentó a los hambrientos – ¿pero con qué fin, digo yo? ¿Por qué una famélica multitud debería ser alimentada por un dios? ¡Y en una tierra de la que se dice fluyen leche y miel! ¿No estaría mucho mejor, esa turba, muerta? ¿No sería Napoleón, con su cósmico “soplo de racimo de metralla”, el hombre correcto para tal ocasión? De la naturaleza armoniosa de las cosas, es claro que los hombres tenían la intención de alimentarse por sus propios esfuerzos personales o perecer como perros. Por lo tanto, quién “alimenta al hambriento”, está, en realidad, animando la cobardía (la cual incluye a otros crímenes) en los hombres que se mueren de hambre tranquilamente dentro del alcance de todos los otros abundantes cobardes.

“Él vistió al desnudo,” chillas, y se puede preguntar ¿por qué debe el “desnudo” ser vestido –siendo físicamente capaces de hacerlo? ¿Qué derecho tienen ellos al paño y lino fino? Si los hombres no poseen suficiente sentido para vestirse a sí mismos - (en una literal fábrica de telares inagotables), ¿por qué debería un “dios” – el hijo de un fantasma, venir de las nubes (por medio del vientre de una virgen judía) para vestir tal humillación de perros miserables envueltos en ropas hechas de algodón o lana? “Vestir al desnudo” es puramente una cuestión de negocios.

Aquí se puede sugerir, de paso ¿es el uso de prendas, en sí misma, una condición natural y necesaria de la existencia adulta? Sin duda esto no hace a la “divina forma humana”, más saludable o más bella de contemplar (aunque, puede prevenir que los delicados perezcan de frio). ¿Era realmente la intención que SOLO el hombre-animal, debería envolverse desde el nacimiento hasta la muerte en trapos que engendran enfermedades? ¿No existía una fuerza vital secreta en el viento y la lluvia y las tormentas que se arremolinada alrededor de las gigantes extremidades y cejas hirsutas de nuestros antepasados? Todas las leyendas étnicas nos cuentan que nuestros primeros padres estaban ataviados muy elegantemente en gloriosos rayos de sol y un llamativo aire fresco. ¿Quién ha visto alguna vez a un querubín pintado en zapatos puntiagudos, pantalones, brazaletes, collares y abrigos; o a un sonriente ángel en bombachos, corsés de acero acanalado y un pequeño estilo delicado “¡oh! ¡Pobre de mí! ¡Qué terriblemente terrible! La ropa sirve de forma muy efectiva para esconder la abominable deformidad física de los hombres y mujeres modernos, al igual que el educacionalismo moderno sirve para esconder sus mentes empequeñecidas. Sí fueran a deambular desnudos, incluso los coches de la calle les ladrarían por puro terror. Ciertamente, ellos serían más repugnantes a la vista que los espantapájaros rellenados que adornan el campo gradeado de un familiar y en el cual nuestro viejo perro, “peligro”, generalmente se ladra a sí mismo en histeria, cada vez que se sale de la cadena.

Qué horrible visión de una multitud de electores libres e independientes sería, todos sentados en un conclave solemne, chupándose sus pulgares, absorbiendo opiáceos políticos y eutanasia divina. ¡Solo piénsalo! (Incluso el dispéptico Carlyle se desmayaría al verlo). La concepción misma de semejante horror entristecedor enferma a uno. Sería como sí todos ellos acabaran de salir de una tumba, una tumba de lana, algodón y cuero.

La distorsión física y malformación mental son el resultado directo de dos mil años de mala crianza; es decir, del mestizaje, de la democracia, de la igualdad, de Moody y el sankeyismo. Los cristianos, originarios de la filosofía desesperada y falaz de un crucificado errante (sufriendo de un agudo morbus sacer), se desarrolla ahora en un conspiración clerical, política y de difuntos organizada y de nivel mundial dirigida masivamente, con astucia jesuita, en contra de todas las virtudes primitivas y heroicas.

Nuestros ancestros “paganos” de piel limpia con todas sus incolúmenes fuerzas vitales fueron, realmente, el tipo más noble de animales. Nosotros, por otro lado, con nuestra corrupción, vacilación, corazones civilizados, nervios temblorosos, nuestra frágil constitución anémica, somos realmente el tipo más bajo y vil –a pesar del optimismo infundamentado que los rimadores cortesanos parlotean a sus “herederos de todas las épocas”, etc, etc, etc.

Ninguna gente puede retener por mucho la osadía e independencia- gente cuyas mentes se volvieron sumisas a un falso ideal.


12

Benditos los fuertes, pues ellos poseerán la tierra – malditos los débiles, pues ellos heredarán el yugo. Benditos los poderosos, pues ellos serán reverenciados entre los hombres  – malditos los endebles pues ellos serán borrados.

Benditos sean los atrevidos, pues ellos serán los amos del mundo – Malditos sean los
humildes, pues ellos serán aplastados bajo las patas de animales. Benditos sean los victoriosos, pues la victoria es la base del derecho – Malditos los vencidos, pues ellos serán vasallos por siempre.

Benditos sean los ensangrentados en batalla, la belleza les sonreirá
– malditos sea los pobres de espíritu, pues se les escupirá. Benditos sean los audaces, pues ellos han asimilado verdadera sabiduría – Malditos los obedientes, pues ellos engendrarán lagartijas.

 Benditos sean los de mano de hierro, los ineptos huirán de ellos – Malditos los enemigos de la batalla, el sometimiento es la parte que les corresponde. Benditos sean los que desafían a la muerte, sus días se alargaran sobre la tierra – Malditos sean los de débil cerebro, porque perecerán en medio de la abundancia.

Benditos sean los destructores de la falsa esperanza, pues ellos son los verdaderos Mesías –
Malditos sean los adoradores de Dios, pues ellos serán ovejas esquilmadas. Benditos sean los valientes, pues ellos obtendrán grandes tesoros – Malditos sean los que creen en el bien y en el mal, pues se dejan asustar por sombras.

Benditos sean aquellos que crean en nada, pues nada nunca aterrorizará sus mentes – Malditos sean los “corderos de Dios”, pues serán desangrados hasta quedar más “blancos
que la nieve”. Bendito sea el hombre que tiene enemigos poderosos, pues ellos le harán héroe – Maldito sea el que “hace el bien” a otros, pues él será despreciado.

Bendito el hombre cuya patada se apresura a servir a un amigo, él es un amigo ciertamente – Malditos sean los organizadores de caridades, pues ellos son los propagadores de plagas. Bendito sea el sabio y el valiente, pues en la lucha ellos ganarán – Malditos sean los ineptos, pues ellos serán justamente exterminados.

Benditos sean los padres de doncellas nobles, ellos son la sal de la tierra – Malditas las madres  de delicados escrofulosos, pues ellas serán avergonzadas. Benditos lo de fuertes mentes, pues ellos conducirán los torbellinos – Malditos sean aquellos que enseñan mentiras por verdades, y verdaderos por mentiras, pues ellos son una abominación.

 Benditos sean los despiadados, su posteridad poseerá el mundo – Malditos sean los que sienten compasión, pues ellos no recibirán ninguna. Benditos sean los destructores de ídolos, pues ellos serán temidos por los tiranos – Malditos sean los sabiondos famosos, su semilla perecerá en la tierra – Malditos sean tres veces los viles, pues ellos servirán y sufrirán.

Contrasta esto con un sermón ortodoxo, uno que es repetido cada siete días en miles de santuarios sagrados por consagrados clérigos vestidos de negro, quienes han sido entrenados especialmente desde la niñez a lloriquear, ensayando untuosamente lo mismo con los ojos hacia arriba y gangueando hábilmente o en dicción clásica, ¡sonando más fuerte todavía! Sublime – según se adapte la ocasión.

¡¡¡Queridos Hermanos míos!!!

Dios responde a todos los que se arrodillan y rezan, es una verdad aceptada día a día. ¡Contemplad! Su brillante y alegre propiedad, ¡quienes tienen fe en lo que Jesucristo enseñó!  

Sí tienes bolsillos vacios y mesas desnudas, no demandes a lo que te corresponde por naturaleza, eso estaría mal, sino, arrástrate y suspira y “tendrás un cielo cuando mueras”.

Para los mansos y humildes que obedecen, hay un muy, muy lejano pozo de azufre ardiente feliz pero temible, que derretirá su medula a quien no se someta.

Sí un enemigo os hiere en una mejilla, da la otra, entre lagrimas; sí bribones perjuran y traicionan tus votos: vengan “malvados pecadores”, arrodíllense y recen.

Sí los hebreos te esquilan y despellejan, las puertas del cielo se abrirán de par en par; Cristo tu pastor, no te llevará por mal camino, ¡oh! ¡Corderos de Dios! Balen y oren. 

Sí se es magullado y golpeado, despojado y vendido, puedes estar seguro de que tendrás un puesto en el redil de tu padre; pero – ¡los ladrones roban, o los gobernantes matan! El infierno asará sus almas por los siglos de los siglos.

Sí las personas elegidas invaden tu riqueza, con coimas y mentiras o con sigilo mortal, y amenazan a tus huesos con un anfitrión abanderado: Cristo es tu refugio y el espíritu santo.

Triunfarás de ese modo “en los años nacientes” ¡mantén la esperanza! ¡Esfuérzate! En este valle de lagrimas, canta, “Roca de la eternidad, hiéndete para mí, ¡oh! Déjame esconderme dentro de ti”.


Yérguete valientemente

Los libros judíos son para los judíos
Y el mesías judío también.
Pero si no eres de sangre judía
¿Cómo pueden ellos ser para ti?

Hacer un ídolo de un libro,
Es un veneno para el cerebro;
Un Dios agonizante sobre una cruz
Es razón para volverse loco.

Ten cuidado de todos los libros sagrados,
Y de todos los credos y escuelas,
Y de toda ley que el hombre ha hecho,
Y de todas reglas de oro.

Las “leyes” y “reglas” impuestas sobre ti
Desde tiempos antiguos de renombre,
No tienen como intención tu “bien”
Sino el aplastarte.

Entonces, atrévete a romper las cadenas que atan
Y a ser fiel contigo mismo.
Atrévete a liberar tu mente,
De todas las cosas, viejas y nuevas.

Siempre piensa tu propio pensamiento,
Rechaza todos los otros pensamientos;
Aprende a usar tu propio cerebro
Y  yérguete valientemente


1. Estos términos son utilizados en el más estricto sentido Darwinista
2. Las éticas del socialismo son idénticas con las enseñanzas del cristianismo. -Encyclopedia Brittanica
3. Oda a la Muerte de Walt Witman